PABLO CIANCA


Traído a colación por
G.A. Chaves


Trae a colación a
Lucía Lazo
Daniela Vargas


Vida y milagros
Pablo Óscar Cianca Rojas nació en San José en 1994 y creció en Moravia. Además de la literatura y de escribir gusta de producir pequeños videos, dibujar y crear música de forma amateur. Actualmente estudia Comunicación Colectiva en la Universidad de Costa Rica. Escribe poesía y cuentos; actualmente se mantiene inédito. Mantiene el blog El Espernopio: elesperopio.blogspot.com


Pablo dixit
"(...)"


Poemas

APRESURANDO

Es una espiral
cruzando bulevar
nidos raquíticos
tierra en llantas
una red que cuelga
un aro que no se levanta
una rama harta de espinas
un tubo deseoso de ser madera
todos van pasando
yo emprendo camino
me levanto de la cama




RENEWABLE RESOURCE

Mira cómo van abrazadas
una tras la otra
levantando hojas de papel
unas más negras que otras
mira cómo calan profundo
creando rostros en la madera
que irónico
cómo es que las serpientes
se esconden entre las ramas
esperando la muerte
y encuentran redención
el génesis siempre me confundió
ahora me visto con tus piernas
y brazos
me burlo de vos
también de él
tengo la capacidad de destruir
cualquiera de sus mandatos
me dijo el mundo
puedes ser quien quieras
hoy decido ser dios




ABEJÓN DE MAYO EN PLENO NOVIEMBRE

Te vi entrar por el hueco de la malla.
Me doy cuenta que debo arreglarla,
no hago nada.
Te miro,
busco una excusa para evadir,
los trabajos que van más allá de la vida.
Te miro,
tocando la puerta de mi lámpara,
esperando que Él te abra
y te deje atravesar el cristal,
la vida eterna.
Lo esperas flagelado
hasta no poder más,
envías tus blasfemias
como un pez envía una burbuja.
Enfocando en su partida
su catarsis.
Revientas en la superficie
y decides no volver.
Intentas con otros superiores:
de las paredes, las ventanas,
el suelo, los muebles.
Te tomo de tu ahora rígido cuerpo,
por impuso intentas escapar.
Te libero por el mismo hueco,
por la misma malla,
que nunca creo reparar.
Al menos hasta que Él me falle
y no me quede otro remedio,
que golpearme contra esas gruesas capas,
que con el tiempo he llamado
libertad.




PUERTA ROJA

A Cindy,
To Kalon

I

Quiero una puerta roja
a la entrada de mi casa
con cristales alrededor
para verte llegar
para ver las paredes amarillas
y los escondites verdes
tan pequeños
como si vinieran de jugar
con el viento
Quiero un reloj de bolsillo
la imagen de un niño
con los ojos vendados
entre pureza y mentira


II

Verte al lado del dibujo de la mesa
con una flor en el centro
quiero un plano de una casa
con puertas y ventanas
y un caminito hacia la puerta
quiero verte bailar en el zacate
tomar una verdad y soltarla
en un teleférico azul


III

Solo quiero entrar
y verte tomar el té
dar los siete pasos necesarios
sentarme sobre la alfombra
y juntos recordar trazo a trazo
cómo pintamos nuestros días
con pinceles desgastados
pero lo terminamos
y como jugando a ser algo más
-o Adán y Eva-
le llamamos rojo.




BICURIOUS

Dragonautas en el mar
cristo redentor de muertos
solsticio enlatado
Jason Crowley sale
le canta un himno a la piedra
camina en círculos
buscando su opresor sodomita
vuelve a caer una hoja
del parque Cervantes
la mira con la esquina de ambos ojos
observa también una mujer camaleón
caen virtuosos, extasiados
en las vesículas de la creación
entre el olor a miados
encuentra su martillo
se vuelve
lo mira

ANNE SASSERATH


Traída a colación por
Laura Casasa


Trae a colación a
Laura Casasa


Vida y milagros
Anne es medio belga, medio tica. Estuvo dando vueltas por Tiquicia, pero después prefirió instalarse en el país del chocolate, las cervezas y las bandes dessinées. Escribe casi todo el tiempo. El resto, lo pasa conversando con sus gatos.


Anne dixit
"Escribir para mí es una liberación. También supone el gozo de crear mundos y personajes que no existen. No sé bien; siempre me ha gustado dejarme llevar en un mundo de ficción".


Poemas

C’est un visage de cire, au milieu d’un voile noir.
On dirait presque un être de l’ombre, tant il est pâle et mat.

Je ne sais pas d’où il vient mais hier déjà, il était là qui
     attendait.

On l’appelle le Masque!

Vous qui passez et repassez occupés que vous êtes à
     coucher des mots sur le papier,
vous n’avez certainement pas remarqué que deux yeux
     vous suivaient vous épiaient dans vos moindres faits et
     gestes.
Vous croyez que c’est un être fictif, placé là pour attiser
     votre imagination.

Détrompez vous, le Masque est bien vivant!
Il en sait sur vous, plus que vous ne prétendez savoir à son
     sujet.

Il est passif, imperturbable mais observateur.
Oui, très observateur!

*

Un rostro de cera, rodeado por un velo negro.
Se diría casi un ser de la sombra, un ser pálido y mate.

No sé de dónde viene, pero ayer ya estaba esperando.

¡Se llama la Máscara!

Ustedes que van pasando y repasan ocupados sus textos,
no se han percatado de los ojos que los siguen
y que espían sus mínimos hechos y movimientos.
Creen que es un ser ficticio, puesto ahí para avivar su
     imaginación.

¡Desengáñense! ¡La Máscara está viva!
Ella sabe más sobre ustedes de lo que ustedes pueden saber
     de ella.

Pasiva, imperturbable y observadora.
Sí, ¡muy observadora!





Pas à pas, il fait son chemin.
Pas à pas, il découvre de nouveaux horizons.

Mais il ne va pas toujours où il veut.
Pas à pas, il fait son chemin.
Mais est-ce bien le chemin qu’il a choisi?
Il est bien bon, le pied!

Pas à pas, il fait son chemin.
Mais attention, forcez-le un peu trop,
il vous martyrise pendant plusieurs jours,
histoire de vous rappeler qu’il est là.

C’est qu’il est vicieux, vous savez !

*

Paso a paso hace su camino.
Paso a paso descubre nuevos horizontes.

Pero él no va siempre donde quiere.
Paso a paso, hace su camino.
¿Pero es el camino que eligió?
¡Es realmente bueno, el pie!

Paso a paso, hace su camino.
¡Pero tenga cuidado!
Oblíguelo un poco.
Él lo martiriza durante varios días
solo para que se acuerde de su presencia.

Es que es vicioso, ¿sabe?




Le train entre en gare, en émettant un long sifflement.
Le son semblait venir de loin, en perçant la brume nocturne.
La locomotive sembla surgir de cette brume, telle une
     apparition fantomatique, rejetant une masse de brume
     derrière elle.
A l’Ouest, le soleil se couchait petit à petit.
La locomotive freina en un grincement de bielles, qui se
     répercuta aux quatre coins de la gare. Le train vint
     s’immobiliser presque immédiatement, le long du quai,
     laissant échapper un dernier soupir.

Quelques rares passagers descendirent du train, à moitié
     endormis suite à une station assise prolongée.
Les wagons se vidaient peu à peu de leurs occupants.
Plus tard, al gare fut plongée dans l’obscurité, et tout
     s’endormit.
Tout, sauf le dernier train arrivé qui ne dormait que d’un œil.
Il avait l’air de respirer tout doucement, en attente de
     quelque chose.

Plusieurs heures avaient passé.
La lumière du train avait continué à percer l’obscurité.
Soudain, la silhouette d’un homme s’approcha au loin. Elle était coiffée d’une casquette et se dirigeait vers le seul train en veille.
D’autres formes humaines le suivaient.

La silhouette monta à bord de la locomotive, et mit tout en
     marche.
Plus tard, les portes du train s’ouvrirent.
Les quelques voyageurs qui attendaient, montèrent par
     groupes dans les différents compartiments.
Certains paraissaient encore endormis, suite à une nuit trop
     courte.
De petits groupes jouaient aux cartes, pendant que d’autres
     lisaient ou terminaient simplement leur nuit.
Le train siffla longuement avant d’avancer sur les rails.

*

Entrando en la estación, pitó el tren.
El sonido parecía venir de lejos, perforando la bruma
     nocturna.
Como una aparición fantasmal, la locomotora surgió de esta
     bruma, echando una masa de vapor detrás de ella.
Al Oeste, se ponía lentamente el sol.
La locomotora frenó en un chirrido de bielas, que resonó en
     las cuatro esquinas de la estación. Casi inmediatamente,
     se inmovilizó el tren al lado del andén, echando un
     último suspiro.

Algunos pocos viajeros salieron de los vagones, adormecidos
     por el tiempo prolongado de estar sentados.
Los coches se iban vaciando de sus ocupantes.
Mas tarde, la estación se sumergió en la oscuridad y todo se
     durmió.
Todo, excepto el último tren que había llegado y que solo
     dormía con un ojo. Parecía respirar con tranquilidad,
     a la espera de algo.

Varias horas habían pasado.
La luz del tren había seguido alumbrando la oscuridad.
De repente, la silueta de un hombre se aproximó a lo lejos.
     Llevaba una gorra y se dirigía hacia el único tren en
     vigilia.
Otras formas humanas lo estaban siguiendo.

La silueta montó a bordo de la locomotora y puso todo en
     marcha.
Más tarde, se abrieron las puertas del tren.
Los pocos pasajeros que estaban esperando, pudieron subir.
Se repartieron por grupos en los compartimientos. Algunos
     parecían todavía medio dormidos, como mal despertados
     de una noche demasiado corta.
Pequeños grupos iban jugando cartas, mientras otros leían o
     simplemente acababan su noche.
El tren emitió un largo silbido antes de avanzar sobre los
     carriles.

(Traducción al español por Laura Casasa.)

DANIEL QUIRÓS-CRUZ


Traído a colación por
Alexánder Obando
Gustavo Solórzano-Alfaro
Frank Ruffino
Geovanny Debrús Jiménez


Trae a colación a
Soren Vargas
Agatha García
Álex Roalva
Pablo García


Vida y milagros
Daniel Quirós-Cruz (1982) es de origen costarricense y nicaragüense; oriundo de Carrillo, Guanacaste. Sociólogo por la Universidad de Costa Rica. Ha vivido y viajado por distintos países latinoamericanos como Nicaragua, Honduras, Brasil, México, Costa Rica, El Salvador y actualmente radica en Buenos Aires, Argentina, donde se forma en cinematografía. Es diseñador gráfico autodidacta y entusiasta de la fotografía. Escribe poesía y su obra permanece inédita. Parte de la misma puede accederse en su sitio virtual: zenitonirico.blogspot.com.

Daniel dixit
"Mesoamérica en mí".


Poemas

CARIBE

uman di nuo se imwuánko

no hay nadie
posterior a los párpados,
aunque las rodillas agrietadas
hayan colmado los fluidos
en las galerías de los cangrejos
y descuajado la epidermis
adherida a los corales.

la tupida floresta
prolongada en montañas,
soportará su espalda.

ahora
no es más que un caparazón
efímero:
¡pronto mudará de piel!

las palmeras sucumben
una tras otra en dominó febril,
incineradas ante el temporal.
pero no hay abordaje alguno
cuando las playas fósiles
impiden alcanzar
la tibia mar.




USCHI SOBRE LAS ESPIGAS

0

precoz promiscua
de los libros
del Estocolmo campirano.

ella quería ser políglota y evitar
las impurezas
propias de la traducción.

“la esencia”
como Marx, como Freud.

siete años apenas,
no contaba con más.
ya repararía el mundo
en ella
y le dispondría otros planes.


1

wiegehts,
vollbusigeWalküre!!!

el némesis ha muerto,
musa vintage.
saca brios del escote
y dale una digna culminación
a la obra.

cúspides nórdicas
del sexploitation,
obra y gracia meyeriana.


2

abundancia
pulpa y pompa.
los graneros retumbaron,
dos veces,
en adulterio austriaco.

¡bienaventurado sea Russ!

¿como olvidarte ahora
al contemplar el trigal?

habrá que procurar,
sobre las cosechas,
las marcas de las palmas de tus manos;
de tus rodillas;
de los dedos de tus pies.

de tus pezones, acaso.

las saladas espigas
serán reliquias
salvaguardadas por tus fieles.


3

como aflige,
“SuperSoul” frondosa,
que tus vidas
no fueron más que segundos
de ficción-
realidad
en la apetencia de los babyboomers:

Martin Bormann murió
(lo comprobó la genética)
allá temprano, en mayo
del 45.




LA MAR DULCE

Por aquí transitó
Morgan,
ávido de riquezas,
cumpliendo con
su adquirida
patente de corso.

Tiempo después,
Mark Twain,
rumbo a tierras
de su patria,
donde el oro
era epidemia.

Cortazar,
llegó navegando
por el río del país vecino.
Se dirigió con destino
a las islas
donde el poeta trapense
le aguardaba.

Esta vez
era solo yo
siguiendo antiguas vías.

Miré hacia el sureste,
al pueblito
arropando la colina,
y a su fortaleza
coronándola.
Sus faldas,
bañadas
por el Desaguadero.

Se alejaban.

Las gaviotas,
en parvada,
seguían la estela
trazada por el navío.

Me adentraba en
la Mar Dulce
con destino hacia donde
alguna vez
se escribió:
"Herewas Granada".
de algún dios?




LEMBRANÇASATLÂNTICAS

é impossível esquecer
aquelaviagem de volta.
a senhora do ônibus
que insistia
que euescutasse
as músicas velhas de rock
do seu walkman.

nossa!

eusorria e mirava
a Daniela.
sabia que nunca mais
teríamos oportunidade
de irmos juntos à praia.
de jeito nenhum,
nememuma
que tivesse as águastãofrias
quantoessa.

lembrei-me
do pier no laguinho;
dos telefones públicos
em forma de abelha
e do pequeno carnaval do povo
onde todos os homens
vestiam-se como mulheres.

porquinho...
porquinho bonito!
porquinho gato!

quisprovar de novo
os x-burgers
e os crepes,
de coração de frangooustrogonoff:
o sabor dos últimos beijos
duma época
iniludívelpramim.

ainda preservo nos olhos
umpôr-de-sol laranja
cheio de nuvens alongadas
nadistância.
sob as brancas dunas
que ficamao lado da estrada
a balneárioPinhal.




SELENE

Te me antojas
un animal en el páramo
que se mueve sigilosamente
merodeando
con mirada directa,
desafiante
aprestado a hurgar en mi rostro,
se acerca
exhalando curiosidad.

Recuerdo que los canes
no sudan
ni siquiera los más salvajes
mas brilla tenue el pelaje
atravesado
como cristales,
por una Selene plena.

No le esclarece del todo
el baño lunar:
se difumina entre refulgencias
y sombras toscas
transfigurándose
en otro cuerpo también desnudo
pero de otra índole,
más salvaje

un cuerpo de mujer

blanca, muy blanca
como la misma luna
que la hizo mutar.

CARLOS BONILLA AVENDAÑO


Traído a colación por
G.A. Chaves


Trae a colación a
Minor Piedra
Américo Ochoa
Armando Rodríguez
Norberto Salinas
Mario Matarrita


Vida y milagros
Carlos Bonilla Avendaño, Heredia, 1954. Poeta, pastor luterano y abogado. Libros publicados: Alguien grita mi nombre y yo me escondo (1996, edición del autor); Puerta de los Ciegos (Editorial Perro Azul, 2000, Editorial Alkimia, San Salvador, 2001); Tren sin retorno (Arboleda Ediciones, 2010). Inéditos: En el silencio baila Salomé y un par más. Antologado en Sostener la Palabra (compilación de Adriano Corrales), en El Salmo Fugitivo (Antología de poemas religiosos, publicada en México). Jorge Boccanera me cita y transcribe varios poemas míos en el libro Voces tatuadas (sobre la poesía costarricense); Editorial Andrómeda me publicó varios poemas en Matérika y también salió un poemita mío en Los amigos de lo ajeno y otros en la Revista Fronteras.


Carlos dixit
"'Basta ya del lenguaje carrasposo
De los saltos de trapecista en pos de la metáfora (…)
El enigma es la ensoñación de los malos poetas.' (Eugenio Redondo)

'¡Qué tirada, Eugenio! Tenés razón, pero a mí
No me queda más que seguir dando palos de ciego. c.b.'

(Diálogo entre mi amigo Eugenio Redondo y yo, en “Tren sin retorno, pág. 37)"


Poemas

LA SAGRADA FAMILIA

La Sagrada Familia
-dicen los curas-
es modelo de familia cristiana.

así pues,
sigan las doncellas dejándose preñar antes de casarse,

júntense luego con ancianos calvos
y de rizada barba

y sigan los mozalbetes el ejemplo de cristo
que a los doce años de edad
fue a faltarle el respeto a los eruditos
-y casi siempre corruptos-
Maestros del Templo y de la Ley.

(de: Puerta de los ciegos)




CANTO FUNERAL DE IXCA CIENFUEGOS


Desde el légamo inicial del Valle de Anáhuac,
desde la luz crepuscular,
ascendente víbora en las gradas del Templo,

desde el humeante,
palpitante corazón
en la mano del tigre- sacerdote,

desde la sombra envuelta en el rebozo negro,
flotante sombra que penetra en la Catedral,
se confunde en la penumbra que las velas atizan,
y salmodia conjuros ancestrales,
se convierte en murmullo y sortilegio,
recupera la soberbia original,
dueña de una sabiduría más profunda
que la del padre-cura en su ritual monótono,

(allá, en el centro de lo que jamás fue conquistado,
                    y por ello se hunde en los pantanos del olvido)

desde las grandes avenidas
que sólo en noches conjuradas
se pueblan de dioses de violencia y agua
               de ternura y fuego,
               de firmeza y aire,
               de nostalgia y tierra

desde esta confusa percepción
de que estamos perdidos, escindidos,
inconscientes de la unidad que somos,
atrapados en este laberinto de palabras no dichas,

desde esta dimensión sin tiempo y sin espacio
en la que danzan el odio y el amor y el sin-amor/ sin- odio,
las verdades- mentiras que nos llevan a la vacuidad y a la muerte,
y las verdades verdaderas que nos llevan a la muerte y al vacío.

(¡Ah, sacrificios inútiles con los que pretendemos brindar un sentido a la existencia!
¡ah, laberinto de voces, crucigrama de nombres, cortina de silencios
tras de los cuales creemos percibir un hilo conductor de nuestra Historia!
¡ah, letanías sin destino con las que pensamos llorar nuestro pasado
cuando en verdad son llanto premonitorio del futuro!)

desde este sentir que soy, que somos una farsa, una máscara, un rito cotidiano
en el que las palabras –las dichas, las no dichas- son como el humo de voces y de fábricas, de
sudor y automóviles, de negocios y sueños, de invasiones y de revoluciones,

desde ese humo que no nos deja respirar,
esa neblina que no nos deja ver,

desde esta esencia de ángel y demonio,
derrotado demiurgo condenado para siempre a la mediocridad
por las simples palabras de la Madre;

desde aquí, desde esta dimensión de la serpiente alada
atravesada por la lanza del Padre,
-ígneo dolor, inútil sacrificio-

Desde aquí vengo y aquí muero,
en esta, “la región más transparente”
Aquí me tocó. Aquí nos tocó morir.
               Qué le vamos a hacer.

(Inédito)




VAMOS MAGDALENA...

Vamos, Magdalena,
no le aguantés ni medio a
tan apostólicos machos.

insultalos en el griego de tu helénica Magdala

-creerán que los bendices-

Un levísimo guiño de tu falda
o el inocente asomo de tus senos
bastan para desnudar el arrabal de sus almas.

El Mesías te sacó siete demonios

ninguno tan poderoso como vos

Una mujer libre y segura
no encaja en una ronda de patriarcas.

no le aguantés nada a tan apostólicos machos;
se asustaron, magdalena, y ya ves,
                    todavía no te dejan entrar.

(Inédito)

ALEX CATONA


Traído a colación por

Trae a colación a
Silvia Piranesi


Vida y milagros
Junto a sus dos hermanos, hijo único. Vió la luz sin ver a dios, el 28 de un mes cualquiera hace ratillo. Testarudo, necio y apasionado por la libetad de expresión y los experimentos transdisciplinarios. Perfeccionista hasta pecar de hijode... "Es que si hacemos algo, hagamos esta m@#$%a bien!" Admirador envenenado del movimiento de free jazz, nombra entre sus aspiraciones a Ornette Coleman, John Coltrane, Derek Bailey, Bill Dixon, Peter Kowald y Tony Oxley entre otros y otras. Ha publicado 25 SíPEROS (Ediciones Ambigú 2010).


Álex dixit
"(...)"


Poemas-Arte

(L)EGO

le gusta vivir sola, pero no tan sola
le gusta vivir sola pero no tanto vivir
sola
le gusta vivir pero no tanto
le gusta
sola le gusta vivir, pero...
no tan sola, le gusta...
le gusta vivir
le gusta pero no tan sola
vivir, no tanto
sola, no tanto
ella

le gusta vivir sola
pero,
no tanto vivir
no tan sola
no tanto




BLUTWURST

Cuando vi la chispa
Mordí mi carne y la sentí cediendo
Tenía que apagar el fuego
Inundar el infierno con mi sangre.

Paredes delgadas de piel
Crujían sobreexcitadas
Hasta regarse
…grasa
En los rescoldos

El fuego agarró nuevas dimensiones
Él mismo, tan caliente como el susurro intestinal
De mi paréntesis
De mi prisión

Cuantos saben como huele la sangre en su punto de ebullición?




Ejercicio de sobrevivencia #1.

PREÑAR LA HEMBRA
PREÑAR LA HEMBRA
PREÑAR LA HEMBRA
PREÑAR LA HEMBRA
PREÑAR LA HEMBRA
PREÑAR LA HEMBRA
PREÑAR LA HEMBRA
PREÑAR LA HEMBRA
PREÑAR LA HEMBRA
PREÑAR LA HEMBRA
PREÑAR LA HEMBRA
PREÑAR LA HEMBRA
PREÑAR LA HEMBRA
PREÑAR LA HEMBRA
PREÑAR LA HEMBRA
PREÑAR LA HEMBRA
PREÑAR LA HEMBRA
PREÑAR LA HEMBRA
PREÑAR LA HEMBRA
PREÑAR LA HEMBRA
PREÑAR LA HEMBRA
PREÑAR LA HEMBRA
PREÑAR LA HEMBRA
PREÑAR LA HEMBRA
PREÑAR LA HEMBRA
PREÑAR LA HEMBRA
PREÑAR LA HEMBRA
PREÑAR LA HEMBRA
PREÑAR LA HEMBRA
PREÑAR LA HEMBRA
PREÑAR LA HEMBRA
PREÑAR LA HEMBRA
PREÑAR LA HEMBRA
PREÑAR LA HEMBRA
PREÑAR LA HEMBRA
PREÑAR LA HEMBRA
PREÑAR LA HEMBRA
PREÑAR LA HEMBRA
PREÑAR LA HEMBRA
PREÑAR LA HEMBRA
PREÑAR LA HEMBRA
PREÑAR LA HEMBRA
PREÑAR LA HEMBRA
PREÑAR LA HEMBRA
PREÑAR LA HEMBRA
PREÑAR LA HEMBRA
PREÑAR LA HEMBRA
PREÑAR LA HEMBRA
PREÑAR LA HEMBRA
PREÑAR LA HEMBRA
PREÑAR LA HEMBRA
PREÑAR LA HEMBRA
PREÑAR LA HEMBRA
PREÑAR LA HEMBRA
PREÑAR LA HEMBRA
PREÑAR LA HEMBRA
PREÑAR LA HEMBRA
PREÑAR LA HEMBRA
PREÑAR LA HEMBRA
PREÑAR LA HEMBRA
PREÑAR LA HEMBRA
PREÑAR LA HEMBRA
PREÑAR LA HEMBRA
PREÑAR LA HEMBRA
PREÑAR LA HEMBRA
PREÑAR LA HEMBRA
PREÑAR LA HEMBRA
PREÑAR LA HEMBRA
PREÑAR LA HEMBRA
PREÑAR LA HEMBRA
PREÑAR LA HEMBRA
PREÑAR LA HEMBRA
PREÑAR LA HEMBRA
PREÑAR LA HEMBRA
PREÑAR LA HEMBRA
PREÑAR LA HEMBRA
PREÑAR LA HEMBRA
PREÑAR LA HEMBRA
PREÑAR LA HEMBRA
PREÑAR LA HEMBRA
PREÑAR LA HEMBRA
PREÑAR LA HEMBRA
PREÑAR LA HEMBRA
PREÑAR LA HEMBRA
PREÑAR LA HEMBRA





CUERPO CURBO

Cuerpo curbo
Recetas ancestrales de técnicas para rascarme los sobacos (sic)
Un brindis
Al deshacer la cama.
Filth vendria ser un termino subjetivo
En la boca de mucha gente que se lava los dientes todas las noches con cepillos electricos y se ponen protectores blanqueadores enderezadores de embocaduras rebeldes.
Filth vendría ser lo incomprendido por los que no tienen tiempo para escuchar una explicación
Filth vendria ser el repetitivo sonido de los limpia parabrisas del bus del Carmen
Fil-th
Fil-th
Fil-th
Fil-th


Suciedad,
Vayase,
Dejame-‘ntrever
La-la-la
Li-li-li
Le-le-le
Coger. (repetir al gusto)




CAMINO MIS MISMOS PASOS

Camino mis mismos pasos
Sigo el rumbo del mismísimo yo
Que ayer caminó sus pasos
Por esos rumbos
Que aburrido.

Digo las cosas como si mañana alguien vendrá a escucharme
Decir las palabras de mañana ,que
De todas formas
Otras serán que las que acabo de desperdiciar
Sobre mis mismas orejas sordas de hoy
Que aburrido
Que desperdicio

El peso de cada mirada que arrojo sobre mi mismo
Donde sea en el cuerpo
Me da cosquillas
Como una lombriz en la barriga
La ironía…
Yo, hoy feliz de tener tanta hambre
Sin saber que, por el ano,
Un enorme monstruo me saldrá sin ni siquiera decir gracias.
Que desperdicio
Que falta de…tacto.

“El camino es una metáfora”

BULLSHIT (ver Webster’s Dictionary para más información)

La metáfora es el camino.

FABIÁN COTO


Traído a colación por
Eduardo Valverde


Trae a colación a
Rafael Ángel Troyo (q.e.p.d.)
Lisímaco Chavarría (q.e.p.d.)
Alfredo Cardona Peña (q.e.p.d.)
Joaquín Gutiérrez (q.e.p.d.)
Alfredo Trejos
Eduardo Valverde


Vida y milagros
Nació en 1981 (64 años después del Golpe de Los Tinoco). Creció en el Barrio La Soledad de Cartago, en el seno de una típica familia cartaginesa, en cuya casa siempre hubo buena repostería y discos de Julio Jaramillo. En algún momento entre los 6 y los 23 años decidió que quería ser escritor (empresa en la que ciertamente no ha depositado muchos afanes). Por lo pronto, tiene un blog, una esposa que a veces hace fotografías y uno que otro buen amigo con los que habla de política, fútbol y libros. Mantienen el blog Marioneta Desinflada.


Fabián dixit
"(...)"


Poemas

CONCURSOS PARA TRISTES

A María Luisa los pájaros le provocaban enamorarse de la muerte.
y tenía un modo tan dulce de matar las pulgas.
Cuando éstas trepaban por sus medias desde quien sabe qué
recodo del perro o del gato o del suelo María Luisa
provocaba estremecimientos en las grietas del cuarto.
Y la casa entonces cantaba canciones muy antiguas
y la familia era nuevamente grande y numerosa
y la voz de Guillermo era una suspicacia
del bigote
y el bigote era una mariposa encanecida
y María Luisa se ensanchaba de caderas y daba a luz
a mil hijos que eran como gotas de Guillermo.
Pero María Luisa a veces podía ser muy sentimental
y podía llorar noches enteras por que la casa no era precisamente
una rockola de esas donde depositás monedas
para ahuyentar fantasmas.
Entonces María Luisa se sentaba en el sofá y miraba
el arco de medio punto de su sala –la sala que Guillermo
construyó para las visitas-
y acariciaba el vacío de los tubos al vacío de su radio
y no sentía piedad del infinito y María Luisa entonces
recordaba que Guillermo la tocaba como a una extranjera
como a las curvas de los muebles como tocaba
a esa misma mecedora
donde Guillermo todas las tardes sentía miedo de morir.
Desde el fondo de su café con leche se palpaba el pulso
en la garganta y suspiraba viendo las ventanas.
Cuando viajaba en el carro de Guillermo María Luisa
permanecía callada horas y horas mientras pensaba
¿te acordás cómo te gustaban las pitangas, Guillermo?
y contaba los postes y las puertas y los umbrales de las casas
donde nunca hubo veraneras ni concursos para tristes.
Por aquel tiempo a María Luisa ya los pájaros le provocaban
enamorarse de la muerte.
Sobre todo cuando amanecía temprano
y le daba ganas de cantar –“eres mi bien lo que me tiene extasiado…”-
y el sol era un canario inmenso
lleno de incendios




UN RE-ENCUENTRO CON UNA EX-NOVIA EX-PUNK

Vos dijiste que querías únicamente un hombre que te
hiciera reír y que te hiciera el amor y que te hiciera feliz
y que te hiciera un avión de papel con las miradas de
los hijos que nuca tendrías. Yo era poco menos que ese hombre.
Pero vos no eras la misma chica punk
de hace 10 años ni yo aquel sujeto que bostezaba
en los palcos del teatro. Vos ya no tenías las uñas libres de prejuicios y yo
ya no creía en esos milagros tan hábilmente dispuestos en los supermercados.
Vos ahora conducías y yo empezaba a creer en el calentamiento global.
Pasó un autobús y nos dejó una tristeza de hollín.
Afortunadamente ambos fumábamos aún. Vos dijiste que París era tan solo
un sitio sucio con palomas. Yo agregué: y también con patios oscuros.
Dijiste que en Irlanda hay cementerios para galgos (disfrazados de líneas ferroviarias, sin más) y yo te conté que también hay cementerios para balas perdidas. Me contaste un mal chiste.
Pasó la misma señora a quien una vez obsequiamos un gato que parecía un punto y coma. Estaba más envejecida y su voz no le quería salir de la garganta. Su voz parecía un animal tímido. A lo mejor un gato.
En alguna habitación alguien trataba de descascarar el mundo a fuerza de palabras y la emancipación de la mujer era un tema aburrido para salpicarlo con boronas de pan
y gotitas de café. Preferí hablar de los abejones de mayo y de la memoria.
Pero vos ya no creías ni en recuerdos ni en equidad de género. Mucho menos en las implicaciones de la lluvia.
Hablamos del mantel y vos dijiste que las cuadrículas eran prisiones para números. Yo dije que apenas eran la copa de un árbol metafísico.
A vos ya no te enloquecía el color y yo había dejado de bruñir ataúdes de adjetivos. Ya no te gustaban las pompas de jabón ni a mí las fúnebres. Ahora rezabas para poder dormir aunque, según dijiste, los ángeles que todavía hay en tu almohada siguen con fiebre. A mí me daba frío el infinito. A vos te daba igual la nada o el Circo de los Hermanos Oblomov.
La política cada día era más gorda y no cabía entre nosotros. Por eso no opinabas de la economía. Saqué un cigarrillo y vos pensaste en la suerte de las distopías. Ambos bostezamos.
Dijiste nuevamente que querías un hombre que te
hiciera reír y que te hiciera el amor y que te hiciera feliz
y que te hiciera un avión de papel con las miradas de
los hijos que nuca tendrías.
Yo dije que aún te amaba. Reíste. Reí.
Solicitaste la cuenta y no dejaste propina.
Juré que para nuestro próximo re-encuentro ya sabría
cómo hacer aviones de papel con las miradas de
esos hijos que siempre quise hacerte.
Ese día escuché The Clash y tuve ganas de llorar.




L.A. 1992

El McDonald incendiado era una exultante
invitación que luego contagió
las palmeras del jardín de dos mansiones
de Westmorelands Heights
Para gloria del esnobismo
y la posteridad
una colonia de profesionales gays
restauraría las dos mansiones
en una desesperada tentativa
por reivindicar el Art Nouveau.
Millares de negros enloquecidos
y coreanos ultrajados
y republicanos moralizantes
y ejemplares de Los Angeles Times
embarrados de un siglo al revés.
En la esquina de Western y Venice
un midcity loco dispara contra un blood
que compraba tacos para su hija
Decenas de supermercados
fueron saqueados. Curiosamente
los delincuentes manifestaban
una extraña preferencia
por los insecticidas y las
bolsas de snacks tamaño familiar.
Cuando Óscar multiplicaba sus bolsillos
y sus monedas
en Wendy´s
su sobrino Lupe se preguntaba qué quería decir
eso de la relatividad del tiempo
y urdía tramas con sus cinco dedos
sin uñas.
Entretanto
los ancianos que subían al transporte público
hablaban a los extraños como si tuvieran
miedo de morir
solos.
“¿A vos cómo te gusta que te cojan?” – preguntó aquella vez
Sin ser en estricto sentido una persona cursi
ella prefería los preámbulos de ternura
Algo así como una vaca enferma
“Porque nada hay tan tierno en el mundo
como una vaca enferma” – diría más tarde
Y después de que él se escupiera el pene
antes de penetrarla y
antes de gemir como una bestia endemoniada
ambos se sentarían en la terraza
a ver cómo brillaban las llamas
del McDonald's de Venice
y se jurarían amor del bueno
tarareando un viejo bolero que le oyeron a la abuela

EDUARDO VALVERDE

Foto: Rebeca Hernández Hasbun

Traído a colación por
Gustavo Solórzano-Alfaro
Fabián Coto


Trae a colación a
Fabián Coto


Vida y milagros
Nació en San José en 1980. Cursa la Maestría en Historia en la Universidad de Costa Rica. Participó en la extinta revista Calle 3. Sus poemas se han publicado en La Frontera del Ocio así como en La Malacrianza del Semanario de la U.C.R. Mantiene un blog personal (http://www.muchacharecostada.blogspot.com/) y participa en uno colectivo(http://avosnotecreo.blogspot.com/).


Eduardo dixit
"Es una dicha encerrada
en el botón de una rosa;
si la buscáis, no halláis nada,
¡y está mi dicha en la rosa!"
-Roberto Brenes Mesén"


Poemas

PÁJARO DE CAOS

“I'm the oldest son of a crazy man”
-B.Dylan

Colgaré de ahí el aire y el zumo amargo
del breve cigarrillo que lo encarna
ahí de ese labio de donde saldrá
un mínimo diluvio
y un pájaro de caos
o una ráfaga eléctrica de plumas
o un cristal precioso de saliva
que servirá para cortar el dogal
de los jóvenes ahorcados

ahí en tu boca
justo donde empiezan los vagos territorios
de los indios y vaqueros
de los policías y ladrones y las detonaciones de salvas
o donde se pierde el rastro del silbido
de una discreta jardinera
con su canastita de pétalos de muerte y frutos secos

y en tu boca pondré el aire y la bocanada
y desde ella preguntaremos cuántas bocas
alimenta la nada con sus ruinosas tetas
dónde pastan los caballos de la rabia y la ternura
y en qué llovizna remota se convierten sus galopes

seré yo quien saque un gallo enfurecido
de tu cuore y lo ponga a picotear el fuego
en la carne imaginada de tu labio bajo
y te daré una palabra rota para que en ella
guardes el gruñido o el silencio
que nos pedirán los primogénitos de los locos
cuando desfilen con sus velas apagadas
hacia las ciudades que persisten en la noche.




ÁNGELUS

“En el jardín de la noche
hay una rosa luminosa
que me mira fijamente a los ojos”
-Silvio Rodríguez

“I hope my pony
knows the way back home”
-Tom waits

No regreso porque todo es bruma tras los días
que acumulan anaqueles y mariposas desmembradas,
bruma tras los autobuses que inventaron los barrios
y los abandonaron a su paso,
porque tengo la bondad de las paredes de alquiler
y café hervido en los breves incendios de las tardes.

Ya he relatado antes el ámbar
donde crecen las botellas y los jardines de la noche,
las plegarias rancias donde me colocan
mis madrastras junto al neceser y la cobija de los gatos
que son sus parientes más cercanos,
el gran caballo oscuro que recorre las ciudades
desangrándose, lisiado de muertes perezosas
y resfríos de multitud.

Ya he relatado antes el galeón en llamas
que me prometí con la sal del primer beso,
la humedad de las tibias soledades
en las que se empapan mis ensambles de palabras,
mi buena voluntad cocida con el humo
que bombea el corazón,
la extrañeza de saberme bueno
cuando compro lobos para que laman
las heridas de los ciervos de tu nombre.

No regreso porque ya no sos joven ni cruel
ni tenés las manos llenas de serpientes amorosas
ni hay árboles removiendo las cenizas
que deja el sol en el patio
ni te quedan radios viejas
con los pájaros del Ángelus en la cocina
a la hora en que las escuelas
abrían sus portones a la lluvia.
y yo debí quedarme junto a vos
a peinarle la tristeza que le crece al tiempo.




ESTÍMULOS

Imaginate el silencio.
Una habitación con hilos de humo
de los que cuelgan la boca o las manos
y una cortina que se infla desde fuera,
(un humo sin plegarias,
una cortina con ventana)
Especulás entonces que no has muerto.

Imaginate un acecho continuado de felinos ubicuos
relamiéndose el sigilo.

Tal vez para figurarte el silencio pensés en un avión lejano
un vuelo transoceánico donde las aeromozas
son pálidas y hablan sin mover el mentón
y sin memorizar los rostros de los que duermen
y sueñan sus sueños pírricos y anónimos.

Quizá los que sueñan suponen el cielo errante
o su reflejo mutilado conducido por los ríos hacia un abrazo de sal.
     El Amazonas con su cielo turbio de rastros de pies
     el Congo con su cielo turbio de piezas dentales y brazos
     el Misisipi con su cielo turbio de lamentos y lenguas
     el Bravo con su cielo turbio de vulvas y escrotos
     el Ganges con su cielo turbio de saliva y estómagos
     y así. Quizá en el intersticio del párpado alguno de los
          que sueña
confunda la aeromoza con una enfermera y le dicte
un número telefónico o las primeras sílabas
de una palabra que creía haber olvidado.

Quizá pensés que el dibujo del silencio
sea un cetáceo colosal que aprende a morir de viejo
y de tristeza en lo profundo del gran ojo
o más bien las aguas que lo mecen y lo enfrían,
tal vez podás imaginarte todas las moscas del milenio
o del siglo o de la hora fingiendo dormir y agavilladas
sobre una pared o una columna o un elefante de piedra ennegrecidos
y tal vez querás adivinar cuál será la que desate el vuelo
multitudinario que te confirme que el silencio es indecible o que
ese era el ruido que te molestaba cuando leías un libro que hablaba
de una mujer sabia y vieja y pastora que llevaba sus rebaños
a morir de sed y de locura a un desierto.

Quizás para escenificarte el silencio
recordés un avanzar de neblina entre los faros
o algo visto oblicuamente en un espejo
o una lluvia de tergal como un mantra sobre el cinc,
y bajo el cinc una habitación con hilos de humo
y el silencio sea un llover cernido de siglos que se empoza
para que bestias y hombres abreven.