ALFREDO TREJOS

Foto: Garret Britton

Traído a colación por
Adriano Corrales
Luis Chaves
Silvia Piranesi
Zingonia Zingone
Alexánder Obando


Trae a colación a
Ricardo Marín
Germán Hernández
Zingonia Zingone
Melvyn Aguilar


Vida y milagros
Alfredo Trejos. San José, Costa Rica, 8 de septiembre de 1977. Residente de Cartago. Estudios inconclusos en Antropología y Filosofía. Miembro de 1995 a 1998 del Café Literario Francisco Zúñiga Díaz del Instituto Nacional de Seguros y de 1997 a 2002 del Grupo Enésima Silla de Cartago. Autor de los libros Carta sin cuerpo (Ediciones Perro Azul, Costa Rica, 2001) y Arrullo para la noche tóxica (Ediciones Perro Azul, Costa Rica, 2005 y Gaceta Literaria, Colección Limón Partido, Ciudad de México, 2006). Ganador de mención de honor en el Premio per la Pace, convocatoria de 1996, auspiciado por el Centro Studi, Cultura e Societá de Turín, Italia. Invitado a los Festivales Internacionales de San Miguel de El Salvador, año 2000, Managua, 2002 y Granada, Nicaragua, 2005.


Alfredo dixit
"(...)"


Poemas

TRÍPTICO I
(El Mutilado)

...recordando a Gabriel Ferrater.

Aún mis días son restos de enormes muebles viejos,
anoche “Dios” lloraba entre mundos que van
así, mi niña, solos y tú dices: “te quiero”...
Pablo de Rokha

I

Ella está de paso.
Siempre ha sido así
y así conviene que sea.
Es decir menos a gusto
con las manos tibias y los besos
inconforme impuntual y equívoca
petulante aparición en el marco de la puerta
ella con la tarde
ella con los puentes
y las luces del infierno
de cualquier forma ella con el color de un parpadeo
sentencia de los ojos y enjambre revelado.
En las cortes del humo , ella miente:
se acusa a sí misma de estar muy lejos.

II

En una noche dio su sangre por mis dudas
y tomó el bello sabor de la demora
llegó hasta el fondo cocinado de la tierra
hablaba en serio cuando hablaba de dejarme
solo en una silla cara a cara con la muerte
hablaba en serio pero besaba más
y bailaba más el paso roto de su última silueta contra el muro
Ella de algún modo consiste en el olvido.
La amenaza. La lección.
Casi recuerdo.

III

Algunas veces el corazón
se siente igual
que un clavo suelto bajo la alfombra
bajo un tapete
que ya no sujeta nada
y sin embargo
sigue ahí.



TRÍPTICO II

...(más arde y más se quema
cualquiera que te ama
amor, quien más te sigue
se quema en cuerpo y alma)...
Manuel Vázquez Montalbán


I

Tengo la tristeza
de largas horas
raspadas con bullicio
bajo este aguacero que evita ciertos monumentos
que reconoce dónde debe y no debe explotar
(el ángel del correo
Bolívar
las palmeras)
Triste y casi dormido
corto un hilo suelto de mi chaqueta
fumo apoyado a una columna
mal semblante pelo húmedo
y una luz amoratada que me lleva de sitio a sitio
para ganar algún dinero
formarme en una fila
torcer algún gaznate de tanto que te extraño
de tan fúnebres que lucen
las huellas en los corredores
y las mujeres en los templos.


II

Puedo esperarte y preparar el café
aquí mismo en la oficina
pero solo eso, Amor
un detalle triste
detalle de exconvicto
minué de espantapájaros
gimnástica miseria.
He buscado crédito en jardines
en billares en turbias posadas
pero todo ha sido inútil.
La verdad es que dispongo de palabras
de leyendas de temblores
de milicias subterráneas
tengo solo planes pesimismo
y una armónica
una cama que me queda chica
un ánimo de corredor de apuestas.
La verdad, Amor
yo no tengo una oficina
yo solo defiendo una pila de papeles
consulto el diccionario
indago en el desierto
barro como y bebo
y odio que no estés aquí
contándome del frío.


III
(Window suite)

De cierta forma
las ventanas al igual que nosotros
trabajan en un edificio remojado
con el que se encienden
y con el que se queman.
Pero ni las más antiguas manos
tienen lugar en el tendedero
de las ventanas sucias
y las ventanas rotas
atraviesan el paisaje
y toman la cabellera de la lluvia.
En fin, Amor
los anchos hombros de las ventanas
sostienen una escena sin sol
en la que tampoco estás
y si no estás
esas ventanas
sólo atraen más roedores a mis ojos.



TRÍPTICO III

I

Estoy cansado de escribirte
de arrojar humo por la ventana
y escribirte
de doblar la camisa
pagar el taxi
y escribirte
como si todo esto tuviera importancia
como si todo esto decidiera quién soy al fin y al cabo
Como todo el mundo
mato leo expulso demonios
hospedo carencias
con sinceridad me gusta el sol
las sillas de barbería
Brando en “On the Waterfront”
y escribirte
pero estoy cansado
ni la tinta ni la noche se acomodan
ni te veo
ni te alzo sobre mis maletas vacías.

Pero así es esto de escribirte.
Algo malo muy malo
como morir como decir que hay tanta luz
que a veces sobra.
Algo bueno de verdad bueno
como sacarse los ojos frente al mar.


II

Sinceramente no puedo
con los dolores que recaudo
con las ventanas humeantes
con las mujeres hundidas
con la ciudad que implora
bajo la bota del invierno.
Mientras pacto la muerte
con la mirada de los edificios
el amor va por la tierra como una bala de humo
la ciudad se llena de bromistas y ladrones
las sillas se doblan como caballos asustados
un mapa de desvelo se forma
sobre la piel de los días
y los relojes igual que audaces moscas
huyen al sol y se queman como gotas de maquillaje.
¿Qué diré después de que te toque
y la mano elija ser un collar de huellas?
Pero tras una puerta enorme
se cierra el mundo
y la pregunta es
¿dónde hay un hilo de agua para cortarlo con la boca?


III

Debo poner una carta entre tus manos
un papel que cruja como una casa enorme
en tiempos de sequía.
Debo poner un milagro en el abrazo
algo que no se pueda dejar atrás como la sombra
tan atrás como la puerta
por la que sale el miedo de los ojos.
Qué pocas son las noches
que de verdad podemos remediar en vida
en cambio hundir los codos en la búsqueda
atravesar la calle al verte creer verte
es el día a día de este rostro helado.
La noche arde bajo soles sin carátula
nos observa a través de nuestros nidos de silencio.
La noche se descuelga y cae.
Por eso hay que desenterrar el agua
sin encender las luces
por eso las multitudes entran a un zapato agrio
y los jardines son bocas de profundo sueño.

Amor la mitad del mundo calla
solo así te reconozco.
Has llenado el mundo con tus máscaras.
Prefiero estar donde has estado,
no comprendo nada en otros sitios.
En mi casa las paredes se recuestan
a mi pobre descripción de tu coraje
a algo que persiste por tu aroma.
Y es que me has llamado tantas veces
y te has ido tantas veces
que no es raro que ya nada tenga forma
en el ojo de la soledad.



TRÍPTICO VI
(Isla de la Ciudad)

I

Con sencillez de bestia malherida
la ciudad nos abandona a nuestra suerte.
Se va cuando quisiéramos rodar
por el piso
como corrientes de miedo
cruzar las avenidas con falsa ventaja.
La ciudad embiste todo con su sombra
renuncia al manchado vidrio de su descanso
y se va.


II

Qué puedo decir
que no esté empolvado
o enfurecido
o en desorden
que no ande en pasos de abandono
ni en artes del corazón.
Estoy muy lejos de probar
que algunas cosas
como tu boca el océano
las paredes
pertenecen en toda su sencillez
a lo que digo.
Luego es lo que cabe
de tantas calles solas
que llevo bajo el brazo.


III

La ciudad se levanta ruidosamente
de la mesa
trastabillea
enciende una a una sus esquinas
busca entre sus cosas el anillo más corriente:
esta vez no será la niebla
ni el frío
ni el dinero prestado
ni dejar correr el gas
Hoy no lloverá –dice
una lámpara a su bolsillo roto
y regresa.



(Envidio la labor del cantinero)


Envidio la labor del cantinero
pues nadie se pasa tanto como él
arrestado en la memoria
despierto entre los odios.
Para él cada borracho
es un baúl abierto a golpes
para él no somos más
que un rebaño de ovejas enmascaradas
capaces de todo.
El cantinero camina por donde han fondeado
nuestras lápidas
nos permite besar su crucifijo de vidrio
traga sin masticar el temor de envenenarnos
posiblemente reza
para que no muramos en el exilio de su arte
para que no sequemos el corazón de su bodega.

El cantinero nos hace sentir felices
en el hospicio del mundo y de la lluvia
para al final llevarnos
a la fosa común de su desprecio.



(Membresía)

La mujer al otro lado del teléfono
y que me dice
don Alfredo la razón de mi llamada
es comunicarle nuestro interés
en que usted se convierta en usuario
de la tarjeta platinum
que le garantizaría trato preferencial
en 700 hoteles alrededor del mundo
y descuentos en nuestro bar Los Azulejos
piscina don Alfredo noches gratis
traiga a sus amigos
se trata de algo exclusivo
sólo para hombres de negocios
renacuajos a los que les ha ido bien
no sabe que soy pobre
mal jugador de cartas
y que bebo más que el pavo de nochebuena
no sabe que tengo amigos peligrosos
tripulaciones de tanques
fumadores de amplio currículum
billaristas de línea gruesa
apóstoles de concha dura
no sabe que prefiero
el ron Carta de Oro al bádminton
la terracota al casimir
el hielo artificial a las perlas cultivadas
El Cuarteto de Alejandría al Times
la mujer que desayuna
a la modelo
no sabe con qué frecuencia enviudo
y abro nueces de castilla
y aterrizo papalotes
y retiro el anzuelo de la boca de las nubes.
La mujer del otro lado del teléfono espera
le prometí hacer balance.

No sabe con qué frecuencia
pido prestado duermo
canto me aseo
tomo vacaciones
o voy a la pata de una mesa a llorar.



TRÍPTICO III
(Tríptico del avistamiento)

...a Osvaldo Sauma

I

Qué bueno es gritar
tierra
mujer
cantina
habitación en renta
cuando el ojo está por convertirse
en un lloroso patinador
en cera fundida sobre el ala del sombrero
o en una campana inmóvil
que tomarán los pájaros.

(De: Arrullo para la noche tóxica, 2005.)

17 comentarios:

tetas falsas dijo...

leve corrección a electra: éste es también el mejor poeta de costa rica

en bicicleta dijo...
El autor ha eliminado esta entrada.
Warren Lee dijo...

Diferente... ¡Muy bueno, Alfredo, muy bueno!

¡Qué toque!, decía un señor de Sarcero. Con zeta...

silvia piranesi dijo...

todo un honor leer sus poemas inéditos. y lo mismo digo yo clarín, el mejor poeta.

Vilma dijo...

Muy bien Alfredo,
te rajaste Hermano,
eso es poesía.

Vilma Vargas Robles

Sentenciero dijo...

Alfredo tiene la virtud de estar en lo suyo y meterse en lo de todos. De eso no puede nacer más que unicidad en su voz poética.
Saludos a la dupla brava de este proyecto.

coma dreja dijo...

no creo que haya tal cosa como "el mejor poeta de Costa Rica", (y es increíble curadores metidos en esta discusión tan pobre) (no tan pobre para un bicho como yo) lo que hay es gente que hace bien las cosas y otra gente con preferencias, que lo diga: Felipe Granados, Luis Chaves, el mismo Ricardo Marín (que ahí va poco a poco), Lucho, María Morales... hasta Lucrecia y el mismo ron de Alfredo Trejos.

Bonita esta iniciativa. Saludos.

Sentenciero dijo...

Perdón, señores, pero Lucrecia es otro nivel. No se metan en esas aguas porque se ahogan.

tetas falsas dijo...

"Lucrecia, soy tu Lucrecio". Toda la tradición de la poesía cubana no ha hecho un verso como ese. Absolutamente caribeño, pregúntenle a Frank Báez

Alshair dijo...

Salud, amigo poeta! No es de extrañar que tu poesía se ha ido agrandando con el tiempo.

david dijo...

una de las buenas sorpresas por aquí, en este sitio que también es una buena sorpresa.

Priscilla Mora dijo...

alfred, desde que lei aquel poema que decia y "propongo tu nombre para la ciudad que se levanta de mi polvo.. hablo de tu tos con la propiedad de quien te ha examinado vena por vena.... " bueno desde ese poema y desde que conozco al poeta en realidad, mis respetos, un gran abrazo!

Natiuska T. dijo...

Don Alfredo:
Como siento la comodidad en sus letras, en su llamado existencialismo…
Solo me queda desearle una vida más dura y llena de sufrimiento,
Que le permita llegar lejos… Lejos de ella, donde sólo la encuentre cuando le escriba,
Donde sólo ose rozarla con un verso después de unas copas,
Y su aroma sólo sea un suplicio que su olfato vaya perdiendo

Excelente poesía… ;)

Anónimo dijo...

Qué poemas más buenos por Dios Santísimo!!!

JC Olivas

andres dijo...

Nos gustó sus poemas tanto que los montamos en nuestra página: www.mahmag.org. Gracias, Alfredo por sus poemas tan bellos y sinceros y por favor contactarnos para que hagamos traducciones de sus poemas!

Rossi dijo...

Haciendo un recorrido por Afinidades electivas CR y hablando aquí y haya, además de leer montones sobre la poesía tica, me da gusto encontrarme con un poeta bien afinado, original. Siga adelante. Usted es de los poquitísimos poetas dignos de leer en este vagón.
Entiendo que era muy amigo de Felipe Granados, bueno, era uno de los grandes por su poesía también original. "Pobre pájaro", poema de Frank Ruffino, otro pasajero de primera clase en este vagón de los poetas ticos, vale la pena leerlo. Lo que no me quedó claro de ese poeta es si el "pobre pájaro" (no por su poesía que es muy buena, me refiero a Felipe), es un destino presagiado por el vate Ruffino. Poema místico al tenor de los hechos...

Mono dijo...

Los invito a tierra del escritor Alexéndar Obando (sección de comentarios de este blog) y participen en un pretendido antipoemario "a la limón" entre todos los poetas que deseen sumarse a este proyecto.

Saludos cordiales,
Vatimono
"Defensor de las causas nobles"